¿SABES CÓMO SE DAÑÓ TU AUTOESTIMA?

EMPIEZA A SANAR TU VIDA COMPRENDIENDO CÓMO SE DAÑÓ TU AUTOESTIMA

19/04/2025

Tanto tú como yo llegamos a este mundo con una capacidad innata para tener una autoestima elevada, pero igual que la gran mayoría de los seres humanos sobre el planeta, atravesamos desde la infancia una serie de experiencias que hicieron que ésta se viera dañada en mayor o menor grado.

En este post te presento algunas situaciones que pueden mermar la autoestima de cualquier persona en edad de desarrollo, y te sugiero que intentes ver si te ves reflejado en alguna de ellas, para que desde hoy mismo puedas empezar a observar y sentir al niño/niña que fuiste y que sigue viviendo en ti, con una nueva mirada llena de comprensión, respeto y el amor incondicional que tanto necesita. Veamos varios ejemplos:

1.-Se pasan por alto o se niegan continuamente los sentimientos del niño:

Por ejemplo, cuando los padres no atienden una llamada de ayuda, no perciben una expresión de preocupación en la cara del niño, o directamente le han dicho que no debería estar triste, que eso es una tontería.

2.-El niño es ridiculizado, humillado o rebajado:

Por motivos aparentemente nimios, como haber heredado un rasgo familiar o por tener una edad determinada:

“¡Eres igual que tu abuela, siempre fue muy torpe!”. “Tú no sabes hacer eso solo, eres muy pequeño”.

3.-Ha tenido que asumir una personalidad falsa:

Para impresionar a sus padres, profesores, etcétera, o para satisfacer sus propias necesidades, especialmente si ha tenido la impresión de que su auténtica personalidad no era lo suficientemente buena o aceptable para ellos.

“En el colegio compórtate, no hagas/digas las cosas que haces en casa”.

4.-Ha tenido que hacer actividades inadecuadas:

Especialmente si hay muchas posibilidades de no ser capaz de hacerlas bien, porque carecía de aptitudes o motivación:

“No tienes oído musical, pero aprenderás a tocar el piano como tu madre”. “Olvídate del dibujo, estudiarás Derecho como tu abuelo”

5.-Ha sido comparada con los demás de forma desfavorable:

“Tu hermana es mucho más trabajadora que tú”. “Yo a tu edad siempre saqué buenas notas”.

6.-Ha sentido que su opinión no es importante, especialmente en relación a situaciones que le afectan directamente:

“Tú no puedes opinar sobre las vacaciones, eso lo decidimos los mayores”.

7.-No se le han dado explicaciones razonables:

“¡Esto es así porque lo digo yo!”. “Cuando seas mayor lo comprenderás”.

8.-Se le han dado etiquetas peyorativas en relación a su individualidad:

“Las niñas sois todas iguales”. “Si no cambias nunca conseguirás nada en la vida”. “Eres el sensiblero de la familia”.

9.-Ha sido sobreprotegido:

Se ha sentido débil o tonto por recibir cuidados excesivos:

“No te subas ahí, que te vas a caer”. “Mejor iré yo contigo, que tú no sabrás llegar solo”.

10.-La han castigado en exceso:

Esto le ha hecho sentir que es malo y que lo hace casi todo mal

11.-Ha recibido pocas normas y guía:

Esto le lleva a cometer errores que se podían haber evitado y después es humillado o castigado. Por ejemplo, no se le explican los peligros de acercarse al horno y la riñen cuando se quema.

En mi novela autobiográfica Cuando mi doble cuántico me salvó de mí misma, de la mano de Un Curso de Milagros podrás comprender con una mayor profundidad no solo los efectos devastadores de una autoestima dañada, sino también las múltiples vías que existen para sanarla, reconstruirla, y darle un sentido trascendental y sagrado a todo el dolor que viviste en tu infancia.

CONSECUENCIAS DE UNA AUTOESTIMA DAÑADA

Prácticamente el cien por cien de los estudios realizados al respecto coinciden sin dudarlo en que los niños cuya autoestima ha sido perjudicada de forma reiterada, llegan a la vida adulta con dos patrones de pensamiento y de conducta fácilmente diferenciables:

1.-Victimismo:

En lo más profundo de su mente tiene afianzada la idea de que la vida le traerá inevitablemente más abusos, injusticias y decepciones, y sobre todo está convencido de que es incapaz de defenderse ante ellos. Esto le lleva a verse implicado en experiencias y relaciones que confirman una y otra vez la opinión que tiene de sí misma como fracasado, indigno y alguien inferior a los demás, o de la vida como algo decepcionante.

No es capaz de percibir las oportunidades positivas que aparecen en su camino

Y si casualmente pasa por una etapa de felicidad, piensa que la suerte no durará mucho. Tiene una visión muy negativa sobre el futuro, y esto le hace perder motivación e ilusión a la hora de desarrollar sus capacidades y potenciales para lograr todo aquello que desea, si es que aún recuerda qué sueños e ilusiones tenía de niño. No es consciente de sus necesidades reales y por lo tanto, es incapaz de satisfacerlas de una manera saludable.

2.- Falta de recursos:

Ha reducido drásticamente su capacidad para tratarse a sí mismo con respeto y de forma asertiva, y de confiar en su potencial y valía. No ha desarrollado las habilidades de expresarse, actuar y mostrarse a sí mismo de forma que los demás le escuchen y le valoren.

Se siente incómodo ante los cumplidos y el aprecio verdadero

Ya que siente que no los merece y no ha aprendido a aceptarlos con naturalidad. Llega a la vida adulta con mucha menos energía que aquellas personas cuya autoestima sí fue estimulada, y esto se traduce que tendrá muchas más dificultades para afrontar el desgaste normal de la vida emocional adulta.

Si deseas profundizar en este tema y alcanzar una mayor comprensión acerca de ti misma y de cómo te afectaron las experiencias dolorosas de tu niñez, te animo a que visualices este vídeo de mi canal de Youtube