AUTOESTIMA: ¿PODEMOS CAMBIARLA? (parte II)

31/01/2025

AUTOESTIMA ALTA VS AUTOESTIMA BAJA

En el post anterior vimos que podemos asegurar sin ninguna duda que nuestra autoestima es adquirida y que se genera como resultado de nuestra propia historia personal, es decir, que es el fruto de las experiencias que nos han influido desde el momento en que comenzó nuestra gestación en el vientre materno.

También expliqué que el que nos consideremos más o menos valiosas depende en gran parte de las valoraciones que hicieron de nosotros las personas más influyentes de nuestro entorno (padres, educadores, amigos, hermanos, etcétera), muy especialmente durante los años de nuestra infancia, y que esto nos ha influido por encima de otras experiencias y ha marcado la trayectoria de nuestras vidas al punto de que el aprecio o la falta de él que ahora nos tenemos a nosotras mismas depende principalmente de cómo fue nuestra experiencia vital durante aquellos primeros años.

La naturaleza de nuestra autoestima no es estática. ¡No estamos condenados!

Asimismo, expliqué también que esta imagen que has construido de ti misma no es estática, sino al contrario. Su naturaleza es dinámica y por tanto puede crecer, arraigarse, ramificarse y conectarse con otras actitudes tuyas, ya que ese concepto que tienes de ti misma es una estructura mental que puede cambiar, pues tienes la capacidad de ejercitarla, desarrollarla y transformarla.

Características de una autoestima alta y una autoestima baja

Ahora vamos a ver algunas de las diferencias más significativas que podemos observar en las formas de pensar, sentir y actuar entre las personas con una autoestima baja y con una autoestima elevada.

Te recomiendo que lo leas con la mayor honestidad que te sea posible, recordando que si te identificas con algún rasgo que te desagrada, este podría ser el revulsivo que necesitas para empezar a hacer cambios reales en ti y en tu vida.

AUTOESTIMA BAJA

1.- Busco la seguridad de lo conocido

2.- Me desmorono fácilmente ante las dificultades y siento mucha frustración e impotencia

3.- No hago caso a mis ideas, no porque éstas no sean brillantes, sino porque no las valoro, no las considero interesantes

4.- No confío ni en mí misma ni en la vida

5.- Arrastro un cúmulo de experiencias de fracasos que aumentan cada vez más mis sensaciones y pensamientos de que soy alguien incapaz y que no valgo lo suficiente

6.-Me comparo constantemente con los demás, a los que veo superiores o más valiosos que yo

7.- No tengo ilusión por el futuro

8.- Tengo un pensamiento dicotómico: me voy a los extremos, lo veo todo en blanco o en negro: Estás conmigo o contra mí

9.- Mis emociones dependen excesivamente de lo que los demás piensan y sienten con respecto a mí

10.- Vivo permanentemente con ansiedad y un gran vacío interior, e intento compensarlos con pensamientos y conductas destructivas que me llevan a vivir nuevos problemas. Hay 3 formas de hacer esto último:

10.1.-Autoagresión:

Pensamientos: yo no sirvo, yo no puedo, para qué intentarlo…

Conductas: autolesión y abandono.

10.2: Heteroagresion:

Pensamientos: ella tiene la culpa. Se va a enterar.

Conductas: insultos, amenazas, golpear objetos, empujones, peleas…

10.3: Escape:

Pensamientos: me olvido. Me da igual todo.

Conductas: consumo de tóxicos, ludopatía, cleptomanía, trastornos de la alimentación, promiscuidad, conducta temeraria…

AUTOESTIMA ELEVADA

1.- Tengo la creencia consciente e inconsciente de que soy un ser humano que merece la pena

2.- Experimento sensaciones de calidez, seguridad, calma y positividad

3.- Soy consciente de mi valía y de mis cualidades positivas: Soy inteligente, perseverante, cariñosa, generosa, honesta…

4.- Tengo creencias positivas sobre mí misma y sobre lo que espero de la vida: Merezco ser feliz, tengo lo que necesito, gusto a los demás y soy una persona querida

5.- Vivo con ilusión, alegría, gratitud y optimismo

6.- Confío en la vida y en las personas que me rodean

7.- Pienso y siento que es muy probable que consiga lo que deseo y necesito

8.- Me doy cuenta de que mi nivel de energía es elevado y lo agradezco

9.- También agradezco que mi mente sea ágil y que procese fácilmente ideas creativas ante las nuevas situaciones

10.- Actúo sin dudar para conseguir lo que deseo y necesito

11.- Me siento cada vez más orgullosa, satisfecha y realizada, a medida que voy consiguiendo lo que deseo

12.- Se afianza en mí la creencia de que tengo la capacidad para construir mi propia felicidad

13.- Observo maravillada cómo mi mente trabaja para afrontar y superar los obstáculos que aparecen en mi camino

14.- Experimento cómo mi autoestima, mi paz interior y mi felicidad, van aumentando cada vez más.

¡El cambio puede empezar hoy!

Si te has visto reflejada en una o más conductas de la primera lista, ¡te felicito!

Esto demuestra que ya tienes la capacidad para mirarte a ti misma sin engañarte, y ahora solo necesitas preguntarte si quieres seguir como hasta ahora, o si es tu momento para decidir hacer algo al respecto.

En este sentido, las técnicas de la Terapia Gestalt junto con las diferentes herramientas que nos facilita la Terapia Transpersonal, son un catalizador enormemente efectivo en la búsqueda de un significado más profundo y trascendental a todas las experiencias que has vivido, así como en la liberación y transformación de esa imagen limitada de ti misma que construiste en base a tu pasado.

Olga Casteres

Terapeuta Gestalt-Terapeuta Transpersonal

www.olgacasteres.es

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