
¿QUÉ VALORAS EN TI?
02/07/2025
Ya hemos explicado en artículos anteriores que dependiendo del grado del daño que sufrió tu autoestima durante tu proceso de desarrollo, habrás depositado un mayor o un menor valor sobre ti mismo, ya que a raíz de tu autoestima determinas tu valía como ser humano.
De esta manera, cuanta más autoestima tengas más creerás en ti como persona, y lógicamente cuanto más baja sea ésta, menos podrás creer que eres un ser valioso y digno y te sentirás frustrado, desencantado, vacío e incapaz de salir de ese círculo interminable de emociones negativas.
“La valoración que te das a ti mismo es la clave de tu felicidad, ya que es el filtro que media entre ti y la realidad”
Es lo que te permite ver el vaso medio lleno o medio vacío, vivir con ilusión o sin esperanza. Una auto-valoración baja va a distorsionar prácticamente todo lo que ocurre en tu vida, ya que magnifica tus errores e infravalora tus logros, y no sólo eso, sino que también hace que te ensañes en tus puntos débiles, en tus zonas más vulnerables. Por ejemplo, si tú valoras especialmente la inteligencia como uno de los rasgos más importantes del ser humano, tu baja valoración constantemente hará que pongas en duda tus logros con respecto a tus capacidades intelectuales.
Aunque consigas metas importantes, no las podrás valorar en su verdadera dimensión debido a que tu percepción distorsionada por el poco valor que te das a ti mismo te impedirá ver el mérito que hay detrás de cada uno de tus logros. Por ejemplo, una estudiante diría: “He sacado un notable, pero en realidad el examen era fácil”. “Otros sí han sacado un sobresaliente, siempre me quedo atrás”. “Ha sido un churro que sacara esa nota”. Al no creer en sí misma tampoco puede creer que se merezca sus éxitos, y cuando triunfa piensa que ha sido por casualidad o por la poca exigencia del profesor.
“El caso es que siempre encontrará una justificación para no valorar su esfuerzo y su logro, así como a otras personas con las que compararse para salir perdiendo siempre”
Esta actitud inconsciente es el reflejo de su creencia profunda de que no vale, no sabe, que no es capaz y que no merece lo bueno que los demás sí reciben, y de una forma u otra necesita reafirmar esa pobre imagen que tiene de sí misma y manifestarla en su vida.
Y ocurre lo mismo en las demás áreas de la vida, como la belleza, el éxito, la suerte en el amor o la salud: si una persona que no se valora aprecia la belleza como algo muy importante en el ser humano, cada vez que se mire en el espejo verá sólo imperfecciones, independientemente de si son reales o no. Se fijará en los dos centímetros que le faltan para ser tan alta como su amiga, o en el medio kilo que le sobra para ser como la famosa de moda.
Visto lo anterior, es evidente que lo importante no es tanto qué aspecto tenemos, qué poseemos o qué logramos en la vida, sino cómo nos consideramos dignos de ser amados, de sentirnos en paz con nosotros mismos, y de vivir una vida plena y feliz. Si no valoramos nuestras cualidades, nunca podremos creer que otros nos pueden valorar, y probablemente también tendremos problemas en nuestras relaciones afectivas: atraeremos personas que acaben rechazándonos o engañándonos, y pensaremos que tenemos “mala suerte” en el amor, sin darnos cuenta de que son nuestras propias creencias inconscientes, que conforman la base del concepto que tenemos de nosotros mimos, las que están creando constantemente nuestra realidad.
En mi novela autobiográfica Cuando mi doble cuántico me salvó de mí misma, de la mano de Un Curso de Milagros podrás profundizar en éste y en otros muchos conceptos que te ayudarán a conocerte y a comprenderte mejor a ti mismo, además de desplegar ante ti todo un abanico de posibilidades empoderantes y liberadoras que página a página, te irán mostrando el camino hacia tu verdadero Ser.
“El concepto que tienes de ti misma se basa tanto en lo que piensas de ti como en lo que piensas acerca de quién eres”
Es decir, en la opinión que tengas sobre tus rasgos físicos y psicológicos, sobre tus valores personales, sobre rus capacidades y limitaciones, y sobre tus fuerzas y debilidades. El concepto que tienes de ti mismo contiene tu nivel de autoestima pero es algo más global, ya que no se puede entender el comportamiento de una persona sin conocer primero qué concepto tiene de sí misma.
Construimos las creencias que tenemos sobre nosotros mismos durante los primeros años de nuestra infancia, ya que en aquel entonces sólo podíamos vernos a través de las interpretaciones de las figuras adultas importantes en nuestras vidas. Nuestra mente aceptó todo lo que se nos dijo que éramos, tanto en lo positivo como en lo negativo, y al llegar a la edad adulta manifestamos en nuestra vida un reflejo fiel de aquel primer auto-concepto que se diseñó en nuestra psique profunda. Si deseas conocer mejor estos conceptos, pincha en este enlace: Cómo se dañó tu autoestima
“Somos lo que creemos que somos, y eso es lo que reflejamos en nuestra realidad diaria…”
Pues nuestro ego necesita probar que lo que cree acerca de nosotros mismos es cierto. Vamos a verlo con dos ejemplos:
1º.-Una mujer tiene una entrevista de trabajo y aunque cuenta con la formación requerida, acude pensando que el empleo y el sueldo son demasiado buenos para ella.
.-Opción A:
Al entrar en la oficina ve que hay muchas aspirantes y piensa: “Buf, ¿cómo me van a dar a mí el trabajo? Me voy, no tengo nada que hacer”.
.-Opción B:
Decide entrar a la entrevista pero se las arregla para convencer al entrevistador de que no es la persona más apta para el puesto.
2º.-Otra mujer con la misma formación que la anterior y con una autoestima sana, acude a la misma entrevista. Piensa que es una persona capaz y valiosa, y el sueldo le parece perfecto para ella. Entra en la oficina, ve a los demás aspirantes y se pone a hablar con algunos de ellos. Ve que hay mucha competencia, pero piensa que tiene las mismas posibilidades que los demás: “Si no lo consigo no habré perdido nada. Al contrario, me sentiré genial por haberlo intentado y seguiré buscando cada día con más ganas”.
Con estos dos ejemplos vemos claramente cómo nosotros mismos podemos perpetuar y reforzar nuestras propias creencias, activando el efecto Galatea y haciendo que se cumplan en nuestra vida nuestras profecías internas. Y ante esta realidad, solo tenemos dos alternativas posibles: o bien continuaremos lapidando nuestra autoestima con nuestras decisiones autodestructivas, o por el contrario tomaremos la decisión de hacer un cambio real en nuestra vida y estaremos dispuestos a aprender a construir una nueva red de creencias positivas, reales y estimulantes, con el objetivo de que nuestra autoestima siga aumentando cada vez más.
Te recomiendo que mires el siguiente vídeo de mi canal de Youtube para seguir profundizando en este tema tan fascinante.
