
EL POTENCIAL QUE OCULTA TU EGO (parte I)
20/07/2025
A partir de los tres o cuatro años el niño empieza a mostrar sus personajes, que como ya vimos en posts anteriores, cree que le van a proteger de su angustia y aprende a ir cogiendo hábitos de buscar en el exterior lo que ya no puede encontrar dentro de sí mismo.
Dependiendo de qué conductas vea que le funcionan para no volver a sentir el dolor, actuará enfadándose y culpando a los demás cuando no consigue lo que quiere, o callándose y siendo un niño “bueno”, o se convertirá en la princesita dulce y encantadora de papá, las variantes son múltiples. En las siguientes líneas vamos a ver cómo vivimos esta dinámica en nuestra vida adulta:
“A medida que vamos creciendo nos identificamos cada vez más con nuestra mente, con esa identidad que hemos construido a base de moldearnos para que el exterior nos quiera y no vuelva a abandonarnos”
Así, tal como aprendimos de niños, perpetuamos el patrón de vivir hacia afuera, alejándonos cada vez más de nosotros mismos. Sin darnos cuenta, hemos adquirido el hábito de seguir tapando aquel vacío inicial y buscamos fuera cómo llenarlo, sin comprender que nadie puede hacerlo salvo nosotros mismos. Preferimos que otros lo hagan, y lo buscamos a través de las relaciones, sustancias, experiencias intensas, sexo, trabajo, y de esta manera al menos conseguimos que la angustia desaparezca puntualmente, queriendo creer que esos momentos de “bienestar” son la felicidad que tanto anhelamos. Pero no. La felicidad es algo muy diferente.
Al hacer esto, la emoción principal que solemos tapar es el miedo, que es la base de todas las demás: miedo de sentirte pequeño, de sentirte triste, de sentirte rechazado, incomprendido, solo, etcétera.
“Cuando te niegas a sentir ese dolor, inevitablemente va a emerger en ti otro estado mental que te desagradará aún más, pero al que ya te has acostumbrado”
Te ocurre, como a todos, que en algún momento vienen a tu vida situaciones o personas que te asusta afrontar. Al negarte a sentir de verdad la emoción del miedo (porque realmente no has aprendido cómo gestionarlo), aparece la ansiedad, que no es más que la manifestación física, visible, de la angustia que estás ocultando. Por esto es por lo que en ocasiones vivimos crisis de ansiedad sin una causa aparente, porque ya tenemos el patrón inconsciente de negar nuestras heridas cuando aparecen y dejarlas sin ser escuchadas y sin sanar.
“Siempre que sentimos miedo, se ha activado en nosotros alguna de las tres heridas fundamentales”
Tienes miedo de no ser querido, de sentirte vulnerable, o un miedo de identidad, de no saber quién eres. Cada vez que emerge la sensación y buscas en el exterior una salida (tu novio/a te deja y sales por las noches para conocer a otra persona enseguida y así no sentir tu soledad), te sentirás cada vez más ansioso y no sabrás por qué. En mi novela autobiográfica Cuando mi doble cuántico me salvó de mí misma. de la mano de Un Curso de Miagros, verás las incontables dinámicas de evasión en las que yo caí durante años, y cómo pude finalmente liberarme de ellas y sanar mi vida atreviéndome a sentir las emociones más dolorosas de mi infancia.
Seguimos: el motivo de este malestar que emerge en ti es que al negar la emoción, automáticamente se dispara en tu mente toda esa programación inconsciente: cada vez que surge una emoción, la mente la cataloga rápidamente y echa mano del programa correspondiente a la herida en cuestión. Por ejemplo, si sientes miedo porque te has quedado sin trabajo, se trata de una herida que tiene que ver con la inseguridad, y tienes una oportunidad para trabajar con el potencial de tu fuerza, de tu energía creadora. Pero como aún no sabes hacerlo y vives atrapado en tu mente, aparecerán los mismos pensamientos que te dijiste de niño cada vez que te sentiste inseguro, y será algo totalmente inconsciente: “soy un inútil”, “soy un fracasado”, “no sé hacer nada bien…”. ¿Vas pillando cómo funciona? Tú no te darás cuenta, pero serán estos pensamientos los que te hagan sentir mal y ansioso.
“Mientras sigas sin hacer consciente este proceso en ti, será imposible que puedas salir del circuito interminable y que puedas desarrollar tus potenciales”
Y ahora tengo buenas noticias para ti: ¡Tú no eres tu mente ni tus pensamientos! Esta idea la seguiremos desarrollando a lo largo de los próximos posts, de momento sigo explicándote:
Resumiendo lo anterior, todos nosotros hemos vivido de niños situaciones concretas con unas emociones concretas, y desde ese momento empezamos a construir nuestro sistema de creencias y nuestra programación mental, en definitiva, el ego. Y éste, a través de sus juegos mentales, siempre buscará que no volvamos a sentir esas emociones, pues está convencido de que detrás de ellas está aquella angustia que sintió al verse sin ningún tipo de sustento. Aprende más sobre tu angustia en El origen de tus conflictos: la angustia existencial.
Lo que hacemos después de negar la emoción y generar la ansiedad es enfadarnos o sentirnos culpables. La energía del enfado nos da una ilusión de fortaleza, que aunque no es real, sí nos ayuda a escapar momentáneamente del vacío que subyace en todo lo que nos está pasando, al impedirnos mirar a nuestra herida.
“A través de este enfado proyectamos fuera nuestro malestar, echamos la culpa a los demás y les juzgamos”
(“mira lo que me ha dicho”, “debería haberme acompañado, es una egoísta”…), echando por tierra la oportunidad de sanación que la situación, con el miedo, traía consigo. Nos cerramos, levantamos corazas y creamos más soledad y tristeza, sin ver que ahora nos toca a nosotros aprender a darnos lo que no pudieron darnos en su día. Con la culpa ocurre algo parecido, pero en vez de proyectar el malestar en el exterior lo hacemos en nosotros mismos: siempre estoy igual”, “no tengo remedio”, “a ver si aprendo de una vez, parezco tonto”…y el resultado es el mismo: no es más que una escapatoria para evitar sentir la tristeza, la soledad, la vulnerabilidad, o el miedo. ¿Y qué ocurre cada vez que caemos en esta trampa? Nos paralizamos y nos bloqueamos, generando más ansiedad.
(Continuará).
Profundiza en este tema tan apasionante visualizando este vídeo de mi canal de YouTube.
