TU REALIDAD…¡LA INVENTAS TÚ!

¿CÓMO SUELES PERCIBIR LA REALIDAD?

15/06/2025

En mis últimos posts me he centrado en profundizar en el hecho de que la manera en la que has percibido e interpretado las situaciones, relaciones y personas de tu vida a lo largo de los años, te mostraba “tu realidad” con respecto a esas situaciones, relaciones y personas, y no la realidad en sí misma.

Percibes “tu” realidad, no la realidad en sí misma”

Hoy voy a hacer hincapié en la idea de que al empezar a observar a tu mente y tus pensamientos con la honestidad con la que lo estás haciendo en este preciso momento, estás en disposición de darte cuenta de que efectivamente, existe otro modo de contemplar las cosas que hasta ahora no se te había pasado por la cabeza.

Hay otra manera de ver las cosas porque como ya hemos visto en posts anteriores, hasta ahora las habías estado viendo desde la percepción engañosa de tu ego basada en el miedo y la culpa, fruto de la idea de que eres alguien separado de la Fuente.

Hemos visto también que la mente que vive bajo el yugo inconsciente del miedo y la culpa los proyecta en el mundo, después los percibe como algo real, y finalmente siente el dolor que “esa realidad externa” aparentemente trae a su vida. Para comprender mejor cómo funciona este mecanismo de nuestro ego, te invito a leer el post No ves nada tal como es ahora

Continuando con la idea anterior, es a través de tus emociones dolorosas como puedes descubrir qué es lo que has estado proyectando en el mundo, cómo has decidido ver e interpretar las situaciones y circunstancias de tu vida y qué creencias y sistemas de pensamientos has estado sosteniendo en tu interior. Párate durante unos segundos a darte cuenta de cómo lo has hecho durante años, cómo has alimentado el dolor, el victimismo, la impotencia la frustración, la rabia, etc, basándote únicamente en las percepciones e interpretaciones erróneas de tu propia mente.

Existe una percepción verdadera, una manera de Ver que está alineada con la Verdad…”

…Y que es siempre pacífica y amorosa. Sabiendo que esto es así, desde hoy mismo puedes empezar a practicar este ejercicio tan sencillo y poderoso a la vez: cada vez que percibas que no estás sintiendo paz, toma dos o tres inhalaciones profundas y date cuenta de que en ese momento has elegido ver algo diferente a la verdad y darle credibilidad a alguna percepción falsa de tu mente.

En mi novela autobiográfica Cuando mi doble cuántico me salvó de mí misma, de la mano de Un Curso de Milagros y en mi ensayo Abuso sexual en la familia: sanando una herida transgeneracional, además de comprender por qué el dolor que todos hemos atravesado tiene un sentido trascendental y un propósito divino, verás también cómo los milagros empiezan a desplegarse en nuestra vida cuando por fin estamos preparados para dejar ir esos autoengaños limitantes y castradores que forjamos en nuestra psique profunda.

Si tu sentir no viene de lo que está ocurriendo (o ha ocurrido) fuera de ti sino de tu manera de percibirlo e interpretarlo, a medida que vayas transformando lo que proyectas en el mundo y por ende tu percepción, progresivamente irás sintiendo cada vez más paz y plenitud en tu interior.

En las situaciones en las que te resulte muy difícil soltar el enfado, el dolor, o dejar de juzgar a alguien o a ti mismo, también puedes practicar el ejercicio de preguntarte si habría alguien en el mundo que interpretaría esa situación de una manera diferente. Verás que la respuesta en tu interior siempre será un sí rotundo, y esto te puede ayudar a aceptar que aunque ahora tú no puedas verla porque aún estás muy identificado con tu ego y con su sistema de creencias…

Sí hay otra manera de ver esa situación, y si existe, también existe la posibilidad real de que tú puedas acceder a ella”.

Ya estás capacitado para distinguir entre lo que sientes y la idea de que hay otra manera de vivir esa misma situación. En cualquier momento en el que te estés sintiendo solo, triste, apático, enfadado o frustrado, puedes decirte a ti mismo: “Vale, así es como me estoy sintiendo y ahora mismo no me veo capaz de hacer nada para cambiarlo, pero sí puedo aceptar que hay una manera amorosa y pacífica de ver esta situación, que haría desaparecer estas emociones al instante”. Y después, preguntarte:

¿Cómo viviría el amor esta situación? ¿Qué me diría el amor aquí y ahora?”

Si sientes una sonrisa en tu interior, es que tu corazón ha podido al menos aceptar la idea que te estoy planteando hoy, que es algo tan simple como : hay otra manera de ver las cosas”.

Para que puedas seguir profundizando en este tema, te animo a que visualices este vídeo de mi canal de Youtube.