
AUTOESTIMA Y FELICIDAD:
¿CUÁL VA PRIMERO?
10/03/2025
Numerosos estudios han confirmado lo que ya expliqué en los dos posts anteriores acerca del origen de la autoestima: que las experiencias que vivimos durante los tres o cuatro primeros años de nuestra infancia determinan la cantidad de nuestra autoestima inicial ante la vida. Ante este dato irrefutable, la gran mayoría de los estudios realizados sobre adolescentes y adultos plantean una duda común: ¿cuál es la causa y cuál es el efecto? Por ejemplo: el éxito profesional, ¿fomenta la autoestima, o es la autoestima la que trae consigo el éxito? ¿Produce un alto status social una alta autoestima, o es la autoestima la que contribuye a conseguir un alto status social? ¿Se droga un drogadicto porque se odia a sí mismo, o se odia a sí mismo porque se droga? ¿Se sienten realizadas las personas porque les va bien en su trabajo, o rinden mejor en él porque se sienten bien consigo mismas?
¿Tu autoestima depende de tus circunstancias?
Son preguntas que nos recuerdan al típico ejemplo del huevo y la gallina. Aparentemente podríamos pensar que la autoestima proviene de las circunstancias de nuestra vida, pero al mismo tiempo sabemos que estas circunstancias están estrechamente condicionadas por la imagen que tenemos de nosotras mismas. ¿Qué fue primero entonces? Vamos a intentar esclarecerlo.
Si son las circunstancias externas las que determinan tu autoestima, entonces la solución sería muy simple: todo lo que tendrías que hacer para mejorar ésta sería cambiar tus circunstancias. Podríamos decir que tienes una autoestima baja porque no eres muy alta, porque no terminaste los estudios, porque tu padre no te trató con respeto, o porque tu marido te dejó. Todo lo que tendrías que hacer es crecer unos centímetros, matricularte y conseguir el título, haber sido criada por un padre diferente y lograr que tu marido vuelva contigo. Sencillo, ¿no? Pero tú sabes tan bien como yo que no se puede hacer nada con los padres, ni con la altura, ni obligar a un hombre a que te ame. ¿Y entonces? ¿Estás condenada a no quererte a ti misma y a ser infeliz porque nunca podrás cambiar esos hechos? Por supuesto que no.
Es la imagen que tienes de ti la que determina lo que vas a crear en tu vida
La buena noticia es que es la imagen que tienes de ti la que determina las circunstancias de tu vida, y cuando ésta mejora, tus circunstancias y tu vida entera cambian completamente.
En los próximos posts profundizaré en este tema tan interesante que te puede ayudar no solo a conocerte y a comprenderte mejor a ti mismo, sino también a hacer cambios reales en la imagen que tienes de ti mismo y por ende, en tu vida entera.
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